Valores normales de presión arterial en perros y gatos: la clasificación ACVIM 2018
Según el consenso ACVIM 2018, la presión arterial sistólica por debajo de 140 mmHg se considera normotensión en perros y gatos. Conozca las cuatro categorías de riesgo, los métodos de medida y cuándo medir.
En perros y gatos conscientes, una presión arterial sistólica (PAS) por debajo de 140 mmHg se considera normotensión y se asocia a un riesgo mínimo de lesión de órgano diana, según el consenso ACVIM 2018 (Acierno et al., J Vet Intern Med). A partir de 140 mmHg, el consenso define cuatro categorías de riesgo creciente, y el diagnóstico de hipertensión exige mediciones repetidas y estandarizadas, siempre interpretadas por el médico veterinario en el contexto del paciente.
Las cuatro categorías de riesgo del consenso ACVIM 2018
El consenso utiliza la PAS como referencia y asocia cada franja a un riesgo de lesión futura de órgano diana. Las franjas se aplican tanto a perros como a gatos, con la salvedad de las razas de galgos (sighthounds), en las que valores unos 20 mmHg más altos se consideran fisiológicos en cada categoría.
La categoría orienta la conducta, pero no la sustituye. Los pacientes en la franja prehipertensa por lo general no reciben antihipertensivos de inmediato, sino una monitorización más frecuente; la decisión de tratar y los objetivos terapéuticos corresponden al médico veterinario.
| Categoría | PAS (mmHg) | Riesgo de lesión de órgano diana |
|---|---|---|
| Normotenso | por debajo de 140 | mínimo |
| Prehipertenso | 140 a 159 | bajo |
| Hipertenso | 160 a 179 | moderado |
| Severamente hipertenso | igual o superior a 180 | alto |
Qué es la lesión de órgano diana
La lesión de órgano diana (LOD) es el daño causado por la presión arterial alta y sostenida en los órganos más vulnerables: ojos, cerebro, corazón y riñones. En los gatos, manifestaciones oculares como el desprendimiento de retina, la hemorragia retiniana y el hifema están entre los hallazgos más frecuentes y pueden ser la primera evidencia de hipertensión. Por ello, el consenso recomienda medir la presión en pacientes con enfermedades predisponentes, como la enfermedad renal crónica, el hipertiroidismo (gatos) y el hiperadrenocorticismo (perros), y ante signos compatibles con LOD.
Cómo medir: Doppler, oscilometría y oscilometría de alta definición
En la rutina clínica se utiliza la medición indirecta (no invasiva) de la presión. Los tres enfoques más comunes son la esfigmomanometría por Doppler, los aparatos oscilométricos convencionales y la oscilometría de alta definición (HDO), que analiza la curva de oscilación con mayor resolución. El consenso destaca que ningún aparato cumplió plenamente todos los criterios de validación en perros y gatos conscientes, lo que refuerza la importancia de estandarizar la técnica.
El tamaño del manguito es crítico: su anchura debe corresponder a cerca del 30% al 40% de la circunferencia del miembro en el lugar de aplicación. Un manguito demasiado estrecho sobreestima la presión; uno demasiado ancho la subestima. La primera medición debe descartarse y se registra el promedio de 5 a 7 lecturas consecutivas y consistentes.
Anchura del manguito: cerca del 30%-40% de la circunferencia del miembro · Lecturas: descartar la primera y promediar 5-7 consistentes · Método preferente en gatos: habitualmente Doppler. La elección del método, del sitio y la interpretación final son responsabilidad del médico veterinario.
Cuándo y cómo medir: evitando el efecto de la bata blanca
El aumento de presión inducido por ansiedad o excitación (el efecto de la bata blanca, o hipertensión situacional) puede llevar a un diagnóstico erróneo de hipertensión verdadera. Para reducirlo, el consenso recomienda un ambiente tranquilo y silencioso, con un periodo de aclimatación, idealmente con el tutor presente y antes de otros procedimientos estresantes.
El diagnóstico de hipertensión nunca se basa en una única consulta aislada en ausencia de LOD. En la prehipertensión y la hipertensión de riesgo moderado (140-179 mmHg), las mediciones de confirmación pueden distribuirse a lo largo de 4 a 8 semanas. En la franja severamente hipertensa (igual o superior a 180 mmHg), el riesgo de LOD justifica concluir la evaluación en 1 a 2 semanas, o de inmediato cuando ya hay lesión de órgano diana evidente.
Este contenido es informativo y no sustituye la evaluación clínica. La interpretación de los valores, el diagnóstico y la decisión terapéutica corresponden siempre al médico veterinario responsable.
Fuentes
- Acierno MJ, Brown S, Coleman AE, Jepson RE, Papich M, Stepien RL, Syme HM. ACVIM consensus statement: Guidelines for the identification, evaluation, and management of systemic hypertension in dogs and cats. J Vet Intern Med. 2018;32(6):1803-1822. (2018) PMID 30353952
- Acierno MJ, et al. ACVIM consensus statement on systemic hypertension in dogs and cats (full text, PMC). (2018) PMID 30353952
- IRIS (International Renal Interest Society). Hypertension in dogs and cats.