Ficha anestésica digital: el valor del registro continuo de la monitorización en la anestesia veterinaria
La ficha anestésica es el registro periódico de los parámetros vitales del paciente durante la anestesia de perros y gatos. Conozca qué variables documentar, con qué frecuencia y por qué el registro digital y continuo, con tendencias e historial en la nube, aporta valor clínico y médico-legal.
La ficha anestésica es el registro periódico y estructurado de los parámetros fisiológicos del paciente, de los fármacos administrados y de los eventos relevantes a lo largo de toda la anestesia de perros y gatos. Las directrices de monitorización anestésica veterinaria recomiendan anotar estos valores a intervalos regulares, tipicamente cada pocos minutos, para que el equipo siga la evolución del animal y no solo el valor aislado de un instante. Registrarlo de forma digital y continua, con tendencias e historial integrados en la nube, convierte esa anotación en una herramienta de detección precoz, trazabilidad y valor médico-legal. La decisión clínica de cómo anestesiar, monitorizar e intervenir es siempre del médico veterinario responsable.
Qué es la ficha anestésica y por qué existe
Durante un procedimiento bajo sedación o anestesia general, el paciente pierde grados variables de reflejos protectores y de la capacidad de compensar alteraciones cardiovasculares y respiratorias. La ficha anestésica es el documento donde el equipo anota, en una línea de tiempo, cómo respondió el perro o el gato en cada etapa: inducción, mantenimiento, estímulos quirúrgicos, ajustes de fármacos y recuperación. Más que una formalidad, es la memoria de lo que ocurrió con ese paciente.
Las directrices de la American College of Veterinary Anesthesia and Analgesia (ACVAA) de 2025 y las directrices de anestesia y monitorización de la AAHA de 2020 para perros y gatos refuerzan que monitorizar y registrar son partes del mismo proceso: el objetivo no es solo observar números en la pantalla, sino documentar la evolución para guiar decisiones. La propia existencia de un registro periódico presupone que la tendencia a lo largo del tiempo aporta más información clínica que cualquier lectura aislada.
Conviene recordar el contexto de riesgo. El estudio CEPSAF, realizado en el Reino Unido con casi 100.000 perros y cerca de 79.000 gatos, estimó un riesgo de muerte relacionada con la anestesia y la sedación de alrededor del 0,17% en perros y del 0,24% en gatos, sustancialmente mayor en pacientes enfermos (ASA 3 a 5). Buena parte de las muertes ocurrió en el posoperatorio, lo que refuerza que la vigilancia estructurada no termina cuando acaba el procedimiento.
Qué parámetros registrar
Las directrices veterinarias organizan la monitorización en torno a cuatro grandes funciones: circulación, oxigenación, ventilación y temperatura, además de la profundidad anestésica y, cuando corresponde, el bloqueo neuromuscular. Trasladado a la ficha anestésica, esto significa anotar de forma periódica los siguientes parámetros.
Circulación: frecuencia cardíaca y calidad del pulso, trazado de ECG (ritmo y morfología) y presión arterial no invasiva (PANI, por oscilometría o Doppler). Oxigenación: saturación periférica de oxígeno (SpO2) por oximetría de pulso, idealmente junto al color de las mucosas. Ventilación: frecuencia respiratoria y, siempre que esté disponible, la capnografía con dióxido de carbono al final de la espiración (ETCO2), considerada el mejor indicador de la ventilación y de la posición del tubo. Temperatura corporal: especialmente relevante en gatos y pacientes pequeños, propensos a la hipotermia. Profundidad anestésica: evaluada clínicamente (posición ocular, tono, reflejos, respuesta al estímulo). Y, de forma transversal, el registro de los fármacos administrados con hora y dosis y de los eventos (intubación, inicio y fin de la cirugía, incidencias, intervenciones).
Ningún monitor sustituye la presencia de una persona dedicada que vigile al paciente. Las directrices son claras al situar al profesional capacitado en el centro de la monitorización; el equipo y el registro digital existen para ampliar la percepción de esa persona, no para externalizar la vigilancia.
Con qué frecuencia registrar
La recomendación consensuada en las directrices veterinarias es el registro periódico a intervalos cortos durante toda la anestesia, en la práctica tipicamente cada pocos minutos, y con mayor frecuencia en los momentos de mayor inestabilidad: inducción, posicionamiento, estímulos quirúrgicos intensos y recuperación. El intervalo exacto es una decisión clínica que depende del paciente, del procedimiento y del estado físico (clasificación ASA).
El punto central es que un único valor no revela una tendencia. Una presión arterial de 80 mmHg puede ser aceptable si es estable, o una señal de alerta si es el tercer valor de una caída progresiva. Es precisamente la secuencia de registros, vista lado a lado, lo que permite distinguir una fluctuación aislada de un deterioro real, a menudo antes de que el valor aislado cruce un umbral crítico.
Por qué registrar de forma digital y continua
Tendencias a lo largo del tiempo. La mayor ventaja del registro digital continuo es hacer visible la tendencia. En lugar de anotaciones manuales espaciadas, la curva de cada parámetro evoluciona en pantalla y queda grabada, ayudando al equipo a percibir un deterioro gradual, una hipotensión que se profundiza o una hipotermia que se instala, antes de que cada valor aislado, por sí solo, dispare una alarma.
Trazabilidad y valor médico-legal. Un registro continuo, con horarios precisos y sin lagunas, documenta lo que se observó y lo que se hizo. En una eventual revisión del caso, ese historial fiel es la mejor prueba de que la monitorización siguió las buenas prácticas, protegiendo al paciente, al equipo y a la clínica. Las anotaciones dispersas y tardías son justamente el punto débil de las fichas manuales.
Integración al historial del paciente. Cuando la ficha de hoy dialoga con las de procedimientos anteriores, el anestesista parte de una base mejor: cómo respondió ese perro a la última inducción, cuál fue su patrón de presión, si hubo arritmia. El registro deja de ser un documento aislado y pasa a formar parte del historial clínico del animal a lo largo de su vida.
Una salvedad importante: el registro continuo amplía la información disponible, pero no interpreta por sí solo. Las tendencias, las alarmas y las curvas son insumos para la decisión; la lectura clínica y la conducta siguen siendo responsabilidad del médico veterinario.
Cómo el monitor conectado y la nube viabilizan este registro
En la práctica, registrar manualmente todos estos parámetros cada pocos minutos, mientras se sigue atendiendo al paciente, es exigente. Aquí es donde un monitor multiparamétrico conectado marca la diferencia: el INmonitor mide simultáneamente ECG, SpO2, ETCO2, PANI, temperatura y frecuencia respiratoria y puede transmitir estas lecturas de forma continua, reduciendo la dependencia de la anotación manual y preservando la granularidad de la curva.
Cuando estos datos fluyen hacia la INcloud, dejan de vivir solo en el equipo de la sala: quedan disponibles como tendencias y como historial vinculado a ese paciente, accesible para revisión posterior y para comparar con procedimientos futuros. Es ese puente, monitor conectado más nube, lo que convierte la monitorización en pantalla en un registro perenne y trazable, alineado con lo que las directrices veterinarias describen como una buena documentación anestésica.
Es importante dejar claro el límite: el ecosistema INpulse, con el INmonitor y la INcloud, ofrece la captura, el registro y la organización de estos datos como apoyo al equipo. No decide la conducta anestésica ni sustituye la presencia y el juicio del médico veterinario, que sigue siendo el responsable de interpretar los datos y cuidar del paciente.
Fuentes
- The American College of Veterinary Anesthesia and Analgesia Small Animal Anesthesia and Sedation Monitoring Guidelines 2025 (2025) PMID 40447502
- 2020 AAHA Anesthesia and Monitoring Guidelines for Dogs and Cats (2020) PMID 32078360
- The risk of death: the confidential enquiry into perioperative small animal fatalities (CEPSAF) (2008) PMID 18466167