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Soplo cardíaco en perros: qué es, grados, causas y qué exámenes pedir

Entiende qué es un soplo cardíaco en el perro, cómo se gradúa de I a VI, por qué la enfermedad mixomatosa de la válvula mitral es tan común en perros mayores de raza pequeña y qué exámenes ayudan al veterinario a investigar.

Soplo cardíaco en perros: qué es, grados, causas y qué exámenes pedir

Un soplo cardíaco es un sonido adicional que el veterinario escucha con el estetoscopio cuando el flujo de sangre dentro del corazón deja de ser silencioso y se vuelve turbulento. No es una enfermedad en sí misma, sino una señal de que algo en el corazón merece investigación. En perros, el hallazgo más común detrás de un soplo es una alteración en las válvulas cardíacas, y la conducta correcta siempre la define el veterinario a partir del examen clínico y de exámenes complementarios.

Cómo se gradúa el soplo: de I a VI

Los soplos se clasifican por su intensidad en una escala de I a VI, adaptada de la cardiología humana y usada desde hace décadas en la medicina veterinaria. De forma simplificada: el grado I es muy sutil, audible solo en un ambiente silencioso y tras una escucha atenta; el grado II es suave, pero ya audible en cuanto el estetoscopio toca el tórax; el grado III tiene intensidad moderada y es claramente audible; el grado IV es fuerte, sin frémito palpable; y los grados V y VI son fuertes y se acompañan de frémito precordial, es decir, la vibración puede sentirse con la mano sobre el pecho.

Conviene tener presente una idea: el grado describe qué tan fuerte suena el soplo, y no necesariamente la gravedad de la enfermedad. Un soplo fuerte puede existir en un corazón aún compensado, y enfermedades relevantes pueden cursar con soplos discretos. Por eso la graduación orienta, pero no sustituye, la investigación por imagen. En las directrices de consenso, un soplo de intensidad igual o mayor que III/VI es uno de los criterios que refuerzan la sospecha de remodelación cardíaca, a confirmar con exámenes.

Causas comunes por edad y tamaño

La causa más frecuente de soplo en perros adultos y mayores es la enfermedad mixomatosa de la válvula mitral, también llamada degeneración valvular crónica. Es la enfermedad cardíaca adquirida más común del perro: se estima que alrededor del 10% de los perros atendidos en la rutina presentan enfermedad cardíaca, y la enfermedad de la válvula mitral representa aproximadamente el 75% de los casos de cardiopatía en perros en América del Norte. Afecta sobre todo a perros de raza pequeña, con menos de 20 kg, y la prevalencia aumenta mucho con la edad, llegando a evidencias de la lesión valvular en hasta el 85% de los perros pequeños a los 13 años de edad.

La raza tiene un peso importante. El Cavalier King Charles Spaniel está clásicamente predispuesto y desarrolla la enfermedad más temprano, con una progresión a veces más rápida que en otras razas. Dachshund, Poodle miniatura y toy y otras razas pequeñas también aparecen con frecuencia. En cachorros y perros jóvenes, un soplo puede tener otro origen, como cardiopatías congénitas, y eso cambia la investigación. Leer la edad, el tamaño y la raza ayuda a plantear hipótesis, pero la confirmación corresponde al veterinario.

Señales asociadas que merecen atención

Muchos perros con soplo permanecen asintomáticos durante años, aún en la fase preclínica de la enfermedad. Cuando el corazón empieza a perder la capacidad de compensar, aparecen señales que el tutor puede observar en casa: tos, sobre todo asociada al esfuerzo o a cambios en el patrón respiratorio, cansancio fácil y menor tolerancia al ejercicio, y episodios de desmayo o colapso, llamados síncope, que suelen ocurrir durante la actividad o al toser.

Una señal temprana y muy útil es el aumento de la frecuencia respiratoria en reposo o durante el sueño, que puede indicar acumulación de líquido en los pulmones, el llamado edema pulmonar, marca de la insuficiencia cardíaca congestiva. Contar las respiraciones del perro mientras duerme, en casa, es una herramienta simple que el tutor puede llevar al veterinario. Cualquiera de estas señales justifica una evaluación, y la interpretación final es siempre clínica.

Qué exámenes puede pedir el veterinario

La ecocardiografía, realizada por un operador experimentado, es el examen recomendado para identificar de forma definitiva la causa del soplo y medir el agrandamiento de las cámaras cardíacas. Las directrices de consenso usan medidas ecocardiográficas normalizadas para definir el estadio de la enfermedad, como la relación entre la aurícula izquierda y la aorta igual o mayor que 1,6 y el diámetro interno del ventrículo izquierdo en diástole normalizado igual o mayor que 1,7, señales de remodelación que orientan el momento de iniciar el tratamiento.

La radiografía torácica se recomienda para evaluar la repercusión hemodinámica de la enfermedad, obtener un estudio de base y ayudar a confirmar el edema pulmonar. La medición de la presión arterial se recomienda en todos los pacientes para identificar o descartar hipertensión sistémica concomitante. El electrocardiograma, o ECG, no diagnostica el soplo en sí, pero es fundamental cuando hay arritmia a la auscultación: caracteriza el ritmo y la frecuencia y ayuda a investigar arritmias como la fibrilación auricular, más común en corazones con agrandamiento de la aurícula izquierda. En algunos casos, análisis de sangre como el NT-proBNP pueden agregar información. La elección y la secuencia de los exámenes, así como el diagnóstico y la conducta, son siempre decisión del veterinario.

Tecnología conectada al servicio del diagnóstico

Ante un soplo con sospecha de arritmia, un ECG bien registrado es una pieza clave de la investigación. El ecosistema de INpulse conecta el electrocardiógrafo INcardio X a la plataforma en la nube INcloud, lo que permite registrar el trazado en la clínica y, cuando el veterinario lo considere útil, enviarlo para revisión por cardiología. La decisión diagnóstica y terapéutica permanece siempre con el veterinario responsable; la tecnología existe para hacer la señal más accesible y el seguimiento más consistente a lo largo del tiempo.

Fuentes

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  3. Rishniw M, et al. Murmur grading in humans and animals: past and present. J Vet Cardiol. 2018;20(4):223-233. (2018) PMID 30017853
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  7. Diagnosis of Heart Disease in Animals. Merck Veterinary Manual.