Cómo tratar el embarazo psicológico en las perras
El embarazo psicológico, o pseudociesis, afecta a más de la mitad de las perras sin esterilizar. Descubre cómo diagnosticarlo, tratarlo y prevenir este desequilibrio hormonal.
Introducción
El embarazo psicológico en las perras es un problema bastante común. Por eso, con frecuencia llegan tutores a las clínicas veterinarias pidiendo ayuda y relatando diversos síntomas en sus perras. Corresponde al médico veterinario saber identificar esta enfermedad y ofrecer el mejor tratamiento posible.
También conocido como pseudociesis, el embarazo psicológico puede ocasionar diversas complicaciones a la mascota. Esta enfermedad afecta a más de la mitad de las perras sin esterilizar, incluso a las que nunca se han cruzado, y es causada por desequilibrios hormonales en el cuerpo del animal. El embarazo psicológico es como un "engaño" del organismo del animal, que desencadena cambios físicos y de comportamiento. La mascota suele volverse más maternal e incluso desarrollar tejido mamario.
Cómo diagnosticar el embarazo psicológico?
La intensidad de los síntomas varía mucho. En algunos casos las señales son tan leves que el tutor ni siquiera percibe que el animal está pasando por este problema. En otras situaciones, la perra puede presentar leche en las mamas, indigestiones, construcción de nidos y adopción de objetos como si fueran sus cachorros.
Otro punto que ayuda a diagnosticar el problema es su recurrencia. En casos graves, la perra puede presentar los síntomas con frecuencia, atravesando todos estos trastornos en cada celo.
Cómo tratarlo?
El embarazo psicológico puede traer diversos problemas a la perra, ya que puede contribuir a la aparición de endometriosis, tumores en las mamas e inflamaciones graves en las capas del útero, provocándole mucho dolor y complicaciones. El veterinario debe estar siempre atento a las complicaciones generadas por el embarazo psicológico, principalmente la inflamación de las mamas, conocida como mastitis, que puede prevenirse con medicamentos que inhiben la producción de prolactina, haciendo que se seque la leche de la perra.
Lo normal es que las hembras abandonen su comportamiento de "embarazo" en hasta dos semanas. Se debe orientar a los tutores para que dejen a la hembra lo más cómoda posible, sin intentar quitarle sus objetos de adopción y sin acercarse demasiado, ya que esto puede volverla aún más agresiva y ansiosa.
Cuando este período se prolonga, es preciso tomar alguna medida. Puede recomendarse una intervención medicamentosa para el equilibrio hormonal o, en casos recurrentes y más graves, la cirugía de esterilización.
Prevención
Es bastante difícil ofrecer a los tutores recomendaciones para prevenir el embarazo psicológico. La única que existe, en realidad, es la esterilización de la hembra, que evita la producción de las hormonas ligadas a la gestación.
El veterinario siempre debe recomendar atención. Explicar a los tutores cuáles son los principales síntomas del embarazo psicológico e indicar que, cuando haya una señal de alerta, la perra sea llevada a la clínica veterinaria para un examen más completo que evite las complicaciones mencionadas.
Fuentes
- Revisiting canine pseudocyesis. (2021) PMID 33799011
- Canine pseudopregnancy: an evaluation of prevalence and current treatment protocols in the UK. (2018) PMID 29793494
- Prevalence of pseudopregnancy in bitch attending a veterinary teaching hospital in Spain. (2024) PMID 39396859
- Plasma progesterone and prolactin concentrations in overtly pseudopregnant bitches: a clinical study. (2007) PMID 17284333
- Clinical evaluation of the efficacy of Vitex agnus-castus compared with cabergoline for the treatment of pseudopregnancy in the bitch. (2026) PMID 42358323
- Retrospective study examining complications and iatrogenic pseudopregnancy in bitches neutered in different stages of the oestrous cycle: identification of an 'early neutering window' in bitches. (2026) PMID 41710939