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Capnografía (ETCO2) en la anestesia veterinaria: cómo interpretar la curva del capnograma

La capnografía mide el CO2 espirado y confirma la intubación y la ventilación en tiempo real, antes de la desaturación. Aprenda a leer las fases de la curva del capnograma y por qué la forma de la onda dice más que el número aislado de ETCO2.

Capnografía (ETCO2) en la anestesia veterinaria: cómo interpretar la curva del capnograma

La capnografía mide la cantidad de dióxido de carbono (CO2) en el aire espirado por el paciente y la muestra como un número, la concentración de CO2 al final de la espiración (ETCO2), y como una curva a lo largo del tiempo, el capnograma. En anestesia veterinaria se considera un monitor de seguridad porque confirma, en tiempo real, que el tubo endotraqueal está en la tráquea y que el paciente está ventilando, y detecta eventos como hipoventilación, desconexión, obstrucción o parada cardiorrespiratoria antes de que la oximetría de pulso muestre la desaturación. Las directrices recientes de monitorización anestésica de pequeños animales, incluidas las directrices de la ACVAA 2025 (Bailey y colaboradores), recomiendan la capnografía con forma de onda como parte de la evaluación de la ventilación. Este texto es educativo y no sustituye el juicio del médico veterinario responsable del caso.

Qué mide realmente la capnografía

El CO2 es producido por el metabolismo celular, transportado por la sangre hasta los pulmones y eliminado en la espiración. La capnografía toma una muestra del gas de las vías aéreas y cuantifica la presión parcial de CO2 en cada ciclo respiratorio. El valor de ETCO2 refleja, de forma indirecta, el CO2 de la sangre arterial y, por tanto, el estado ventilatorio del paciente: cuando la ventilación disminuye, el CO2 se acumula y el ETCO2 sube; cuando la ventilación aumenta, el ETCO2 baja.

Existen dos configuraciones habituales. En el sistema mainstream el sensor se sitúa directamente en el circuito, junto al tubo, con respuesta rápida; en el sidestream una pequeña bomba aspira una muestra de gas por un tubo fino hasta el analizador. En pacientes muy pequeños hay que prestar atención al espacio muerto y al volumen aspirado, ya que pueden alterar la lectura. En cualquier caso, lo que hace poderosa a la capnografía no es solo el número: es el número acompañado de una curva que puede inspeccionarse.

Por qué se considera un estándar de seguridad en anestesia

La primera función de seguridad es confirmar la intubación. Justo después de la intubación, la presencia de una curva de CO2 consistente, ciclo tras ciclo, indica que el aire espirado proviene de los pulmones y no del esófago. La intubación esofágica no reconocida es una causa evitable de eventos graves en anestesia, y la capnografía es la forma más directa de detectarla de inmediato. En la literatura humana, la capnografía con forma de onda se describe como un monitor de seguridad indispensable y es exigida por las directrices de manejo de la vía aérea precisamente por ese motivo.

La segunda función es la alerta precoz. El ETCO2 cambia en el instante en que la ventilación o la perfusión se altera, antes de que el oxígeno almacenado se agote y la SpO2 baje. Una desconexión del circuito, una extubación accidental o una parada producen cambios inmediatos en la curva, mientras que la desaturación solo aparece después, cuando la reserva de oxígeno se acaba. Por eso la capnografía actúa como centinela: da tiempo al veterinario para actuar antes de la hipoxemia. Revisiones y estudios en sedación muestran una asociación entre el uso de la capnografía y menos episodios de hipoxemia, aunque la fuerza de la evidencia varía según el contexto.

Por estas razones, las directrices de monitorización, como las de la ACVAA 2025 y las directrices de anestesia y monitorización de la AAHA, sitúan la capnografía entre los monitores recomendados para evaluar la ventilación durante la anestesia, junto a la oximetría de pulso, el ECG y la presión arterial. Ningún monitor aislado sustituye la observación clínica continua ni a un profesional dedicado a vigilar al paciente.

Cómo leer la curva: las cuatro fases del capnograma normal

Un capnograma normal por tiempo tiene una forma rectangular reconocible, descrita clásicamente en cuatro fases. La fase I es la línea de base inspiratoria: corresponde al inicio de la espiración, cuando sale el gas del espacio muerto de las vías aéreas, sin CO2, y el trazado permanece próximo a cero. La fase II es la subida rápida y casi vertical, cuando el gas alveolar rico en CO2 comienza a mezclarse y llega al sensor.

La fase III es la meseta espiratoria, levemente ascendente, que representa el vaciamiento alveolar; el punto más alto de esa meseta, al final de la espiración, es el ETCO2, el valor que lee el monitor. La fase IV es la caída rápida al iniciar la inspiración, cuando el gas fresco sin CO2 lava las vías aéreas y el trazado vuelve a la línea de base. En un paciente estable y bien ventilado este patrón se repite de forma regular, con una meseta bien definida y un retorno completo a cero entre ciclos.

Leer la curva es, ante todo, reconocer esta forma y preguntarse: ¿la línea de base vuelve a cero? ¿La meseta es nítida y horizontal? ¿La subida es rápida? ¿La frecuencia es regular? Las desviaciones en cada una de estas preguntas apuntan a problemas distintos, como veremos a continuación.

Formas anormales y qué sugieren

Una caída abrupta del ETCO2 a casi cero, con pérdida total de la curva, es una señal de alarma: puede significar extubación, desconexión del circuito, obstrucción completa del tubo o ausencia de circulación efectiva, como en una parada cardiorrespiratoria. La interpretación depende del contexto clínico inmediato, pero en todos los casos exige verificación y acción rápidas. En reanimación cardiopulmonar, el ETCO2 también se usa para verificar la intubación, juzgar la calidad de las compresiones y reconocer el retorno de la circulación espontánea, que suele anunciarse con una elevación súbita del CO2.

La inclinación de la meseta de la fase III sugiere obstrucción al flujo espiratorio, como broncoespasmo, secreciones o un tubo parcialmente obstruido o acodado: el vaciamiento alveolar se vuelve desigual y la meseta pierde su horizontalidad. La elevación de la línea de base, es decir, el CO2 que no vuelve a cero en la inspiración, sugiere reinhalación de CO2, por agotamiento del absorbente de cal sodada, una válvula unidireccional incompetente o un flujo de gas fresco insuficiente en sistemas sin reinhalación.

El nivel de ETCO2 también informa. Un ETCO2 alto, con curva de forma normal, suele indicar hipoventilación, con acúmulo de CO2, frecuente bajo anestesia profunda; un ETCO2 bajo puede reflejar hiperventilación, pero también una caída de la perfusión, hipotensión, hipotermia o embolia, situaciones en las que llega menos sangre a los pulmones para entregar CO2. El trazado en forma de aleta de tiburón, con subida lenta y redondeada, apunta a obstrucción de las vías aéreas. Y pequeñas hendiduras en la meseta, en un paciente bajo ventilación controlada, pueden indicar el retorno del esfuerzo respiratorio espontáneo, una señal útil sobre el plano anestésico y el bloqueo neuromuscular. Estos patrones orientan el razonamiento, pero la conducta es siempre del médico veterinario frente al paciente.

Por qué la curva dice más que el número aislado

El número de ETCO2 es un resumen; la curva es la historia de cómo se generó ese número. Dos pacientes pueden mostrar el mismo ETCO2 con curvas muy distintas: uno con meseta limpia y línea de base en cero, ventilando bien, y otro con meseta inclinada y línea de base elevada, reinhalando y con flujo obstruido. El valor aislado no distingue esas situaciones; la forma de la onda sí. Es la misma lógica de nuestro texto sobre la curva de la oscilometría en la presión arterial: el número solo es fiable cuando la onda que lo generó puede inspeccionarse.

Esta lectura combinada de la forma y el número es lo que convierte a la capnografía de un simple indicador en una herramienta de seguridad. Por eso conviene tratar el capnograma como se trata el trazado de ECG o la curva pletismográfica de la oximetría: mirar la onda antes de confiar en el valor. La integración de estas señales es también lo que un monitor multiparamétrico como el INmonitor está pensado para ofrecer, reuniendo ECG, oximetría, presión arterial y capnografía en una lectura continua y conectada, a disposición del veterinario durante el procedimiento.

Preguntas frecuentes

¿La capnografía sustituye a la oximetría de pulso? No. Miden cosas distintas y complementarias: la capnografía evalúa la ventilación, es decir, la eliminación de CO2, y la oximetría evalúa la oxigenación de la sangre. Las directrices de monitorización recomiendan usar ambas, junto con el ECG y la presión arterial, porque cada una alerta de un tipo de problema y en momentos diferentes.

¿Por qué el ETCO2 a veces es un poco menor que el CO2 de la sangre arterial? Porque parte del pulmón está ventilada pero poco perfundida, el llamado espacio muerto, y esa diferencia, el gradiente, tiende a aumentar cuando la perfusión pulmonar disminuye. Seguir la tendencia del ETCO2 a lo largo del tiempo suele ser más informativo que un único valor aislado.

¿La capnografía funciona en un paciente no intubado? Existen cánulas y adaptadores para el muestreo en pacientes no intubados, sobre todo en sedación, pero la lectura es menos fiable porque parte del gas espirado se diluye en el aire ambiente. La confirmación más robusta de la curva se da con la vía aérea instrumentada. La elección del método y su interpretación corresponden siempre al médico veterinario responsable.

Fuentes

  1. The American College of Veterinary Anesthesia and Analgesia Small Animal Anesthesia and Sedation Monitoring Guidelines 2025 (2025) PMID 40447502
  2. 2020 AAHA Anesthesia and Monitoring Guidelines for Dogs and Cats (2020) PMID 32078360
  3. 2024 RECOVER Guidelines: Monitoring. Evidence and knowledge gap analysis with treatment recommendations for small animal CPR (2024) PMID 38924672